Qué ver en Naoshima: 24 horas en la isla del arte de Japón
Hay lugares que sin darte cuenta van haciendo mella en tu interior, eso ocurría, día tras día, al ver fotos de Naoshima en Instagram. Esta isla remota de Japón de la cual no tenía absolutamente ningún conocimiento, se iba abriendo poco a poco un huequito en mi corazón y en mi mente sin yo ser consciente de ello.
Naoshima cuenta con tres de los requisitos que a mí me suelen gustar al viajar: 1) Es una isla, me encanta está rodeada de mar, suelo sentirme muy bien cerca del mar con el agua salada equilibrando mi alcalinidad. 2) Está repleta de museos de arte, la isla cuenta con 5 museos principales y numerosos espacios artísticos y galerías de arte; así como numerosas instalaciones al aire libre repartidas por la isla, como la famosa calabaza de Yayoi Kusama una artista valiente que utiliza el arte para canalizar su dolor. 3) La naturaleza y la arquitectura se entrelazan formando un paisaje excepcional. La naturaleza de la isla es uno de los motivos por los que esta pequeña isla situada al sur de Okayama resulta tan especial. Naoshima ofrece un paisaje sereno y minimalista, una costa recortada con pequeñas playas y puertos pesqueros, colinas suaves y bosques bajos. Pero lo que más me llamaba la atención de la isla es la armonía entre naturaleza y arquitectura. Destacando los edificios diseñados por uno de mis arquitectos favoritos Tadao Ando.
Así que cuando decidimos viajar a Japón, supe de inmediato que quería que Naoshima formara parte de nuestro itinerario. Y así fue.
Por qué Naoshima es la isla del arte de Japón: su historia
Es una pequeña isla situada en el mar interior de Seto (Setouchi), entre Honshu y Shikoku, una isla de apenas 8 km², que pese a su tamaño se ha convertido en un referente internacional del arte contemporáneo. Antiguamente fue una zona industrial vinculada a la fundición de cobre, pero hoy su identidad gira en torno a la cultura y la creatividad.
Durante décadas la actividad industrial proporcionó empleo, pero como ocurrió en muchas zonas rurales de Japón, la isla comenzó a sufrir el envejecimiento de la población y la pérdida de habitantes. Hasta que en los años 80 el empresario y filántropo Soichiro Fukutake junto a su grupo educativo Benesse Holdings y las autoridades locales impulsaron un proyecto para revitalizar la isla mediante el arte, la arquitectura y la integración con la naturaleza.
La idea no era sólo construir un simple museo sino transformar toda la isla en una experiencia artística, y vaya si lo consiguieron.
Fukutake trabajó codo con codo con el arquitecto Tadao Ando para crear museos y espacios culturales integrados en el paisaje de Naoshima, y también en las vecinas islas de Teshima e Inujima.
El filántropo defiende que la cultura debe desempeñar un papel central en la sociedad. Por ello, ha creado un modelo de regeneración exitoso, que atrae turismo y genera empleo. Dando una nueva identidad a la isla, sin perder su pasado industrial que todavía sigue vigente, convive con el arte y con una red de museos de prestigio internacional.
Cómo llegar a Naoshima desde Kioto, Osaka o Tokio
Nosotros decidimos viajar a Naoshima desde Kioto. Tomando el tren en la estación de Kioto hasta el puerto de Uno, trayecto incluido en nuestro pase Kansai Wide Area Pass. Un trayecto de aproximadamente 3,5 horas.
Desde Kioto a Naoshima
- En la estación de Kioto tomamos el tren JR Rapid hasta la estación de Osaka. Allí tomamos el tren bala Shinkansen de la línea Sanyo incluido en nuestro pase hasta la estación de Okayama. Hay un tren directo que sale cada hora. Este trayecto tiene una duración aproximada de 90 minutos.
- En la estación de Okayama buscamos el tren de la JR Setoohashi Line hasta la estación de Chayamachi.
- Después tomamos el tren de la Uno Line hasta Uno.
- Una vez en Uno salimos de la estación y nos dirigimos al ferri para viajar a Naoshima. Conviene mirar los horarios antes de ir. Entre Uno y Miyanoura hay más de diez frecuencias diarias, aproximadamente de 06:10h a 20:25h, pero el último barco de vuelta sale pronto: si lo pierdes, te tocará quedarte a dormir en la isla.
Desde Okayama a Naoshima
- Una vez en la estación de Okayama toma la línea JR Uno hasta la estación de Uno, haciendo transbordo en la estación de Chayamachi. Al llegar a la estación de Uno, sal de la misma y cruza la calle hasta llegar al ferri.
- Compra el billete de ferri, que no está incluido en el JR Pass ni en ningún otro pase de tren. Cuesta 370 yenes por adulto y 190 por niño (unos 2€), y el trayecto dura unos 20 minutos. Si vienes desde Takamatsu, en la isla de Shikoku, el ferri cuesta 680 yenes y el barco rápido 1.590 yenes. El ferri puede atracar en el puerto de Miyanoura, al oeste de la isla o en Honmura, al este de la isla.
Desde Tokio a Naoshima
- Desde la estación de Tokio toma el tren Hikari de la línea JR Tokaido o Sanyo Shinkansen hasta la estación de Okayama. La duración del trayecto es de aproximadamente 4 horas.
- Continúa como hemos descrito anteriormente desde la estación de Okayama.
Desde Osaka a Naoshima
- En la estación de Shin-Osaka toma la línea JR Sanyo Shinkansen a Okayama usando el tren Sakura o Hikari con una duración aproximada de 45 minutos.
A continuación sigue las indicaciones relatadas desde Okayama a Naoshima.
Los museos de Naoshima: cuáles son y cuáles merecen la pena
Naoshima dispone de 5 museos principales:
El Museo de Arte Chichu
Obra del arquitecto Tadao Ando, un museo subterráneo, enterrado en la tierra para no alterar el paisaje, donde la arquitectura y la luz forman parte de la experiencia. Este singular museo fue diseñado por Ando para albergar específicamente obras permanentes de tres artistas en el que podrás ver 5 obras de la serie “Nenúfares” de Claude Monet, 3 instalaciones inmersivas dedicadas a la percepción de la luz de James Turrell y una instalación monumental de Walter De Maria. Aquí también podrás disfrutar del Chichu Garden un jardín inspirado en el de Giverny con las especies que cultivaba Monet.
Museo Benesse House
Un complejo genial que combina hotel, restaurante y museo que alberga fantásticas obras de arte contemporáneo internacional, integradas con la arquitectura de Tadao Ando y el paisaje de la isla. La selección de piezas cambia periódicamente, pero es habitual encontrar obras de artistas como Jean-Michel Basquiat, Roy Lichtenstein o Yves Klein.
Museo Lee Ufan
Museo dedicado al artista minimalista Lee Ufan. Un espacio que integra perfectamente arquitectura, arte y naturaleza, creando una experiencia única que gira alrededor del silencio. Aquí encontrarás las esculturas y pinturas más representativas del artista coreano.
Museo Ando
Museo dedicado al genial arquitecto japonés situado en el pueblo de Honmura, en la costa este de la isla. Creado por el propio artista, su exterior se nos presenta como una casita tradicional japonesa y su interior de hormigón alberga dibujos, croquis y planos de su propiedad.
Valley Gallery
El arquitecto Ando preserva al máximo la topografía y vegetación aprovechando el potencial del emplazamiento en esta sala abierta, inspirada en un origami y concebida como un lienzo en blanco únicamente matizado por la luz. Acompañada por la obra de Yayoi Kusama “Jardín de narcisos” y “Slag Buddha 88” de Tsuyoshi Ozawa.
Además de estos 5 museos principales la isla cuenta con galerías más pequeñas como:
Galería de Hiroshi Sugimoto
La galería de Hiroshi Sugimoto está concebida para conectar Naoshima y Enoura. Un espacio arquitectónico integrado en un espacio natural único creado por Tadao Ando, que conecta la naturaleza, las obras del artista con el paso del tiempo y el sentido de la vida.
Naoshima New Museum of Art
En la cima de una colina en el distrito de Honmura se sitúa este centro de arte diseñado por Tadao Ando. El museo presenta exposiciones excepcionales y lleva a cabo programas especiales como charlas y talleres con el objetivo de transmitir diferentes mensajes sobre la sociedad actual. Aquí podrás encontrar obras de Aida Makoto, Martha Atienza o Takashi Murakami entre otros.
Art House Project
Pretende revitalizar las casas y edificios tradicionales japoneses abandonados, reconvertidos en instalaciones artísticas y espacios de arte contemporáneo por artistas de Japón e internacionales como Yoshihiro Suda, Hiroshi Sugimoto o James Turrell. Las siete casas transformadas están en la parte oriental de la isla en el pequeño pueblo de Honmura donde también se encuentra el Museo Ando. Dentro del proyecto encontramos:
- Gokaisho esta casa que servía para jugar el go fue elegida por Yoshihiro Suda para presentar su obra homenajeando a las camelias que adornan la casa y el jardín.
- Haisha una clínica dental modificada por el artista Shinro Ohtake que alberga esculturas kitsch del autor como una gran estatua de la libertad.
- Kinza en esta casa Rei Naito juega con la luz y la oscuridad en el espacio doméstico.
- Ishibashi casa de un rico comerciante reconvertida en galería de arte, alberga obras de Hiroshi Senju.
- Minamidera fruto de la colaboración de Ando y Turrell, aquí se puede ver la obra “Backside of the Moon” en la que los artistas juegan con la percepción de la luz.
- Kadoya casa tradicional transformada en un espacio interactivo donde convergen el arte contemporáneo y la arquitectura. El proyecto, obra de Tatsuo Miyajima, destaca por el uso del agua y la luz para crear una experiencia artística inmersiva.
- Santuario Go’o Hiroshi Sugimoto restauró este templo del período Edo, donde una escalera de cristal conecta una cámara subterránea con el santuario principal.
Un aviso que ahorra disgustos: el Art House Project son siete espacios, pero el pase múltiple sólo cubre cinco (Kadoya, el Santuario Go’o, Ishibashi, Gokaisho y Haisha). Kinza y Minamidera se pagan y se reservan aparte, y ambos tienen aforo limitado por franja horaria. Si quieres verlos todos, necesitas tres reservas distintas.
Aunque no son museos propiamente, también tienen una elevada relación con el arte y es interesante su visita: Naoshima Bath «I♥湯», conocida como I Love Yu, Naoshima Hall, Templo Gokuraku-ji y obras de arte como Ring of Fire – Solar Yang & Lunar Weerasethakul, de Haegue Yang, una instalación interactiva que combina cine, sonido y arquitectura o The Naoshima Plan “The water” un proyecto del artista Sambuichi Hiroshi que reflexiona sobre la relación entre el agua, la arquitectura y la vida cotidiana en la isla… además de las distintas obras de arte situadas al aire libre en emplazamientos clave.
Qué ver y hacer en Naoshima: las tres zonas de la isla
Naoshima es una combinación perfecta de arte y naturaleza. Aquí podrás disfrutar de una impresionante colección de arte, unas instalaciones arquitectónicas y artísticas únicas, así como de piezas sorprendentes. Todo ello unido a una apabullante belleza del entorno natural del lugar.
En la isla encontramos tres focos artísticos a visitar:
Zona de Miyanoura
Conocida como la zona del puerto, es lo primero que ves al bajar del ferri. Nada más llegar te recibe la arquitectura y el juego de espejos de la terminal Marine Station Naoshima.
Te recomiendo recorrer las obras de arte de los alrededores de la terminal:
- La Calabaza roja de Yayoi Kusama, la más fotografiada de la isla.
- La escultura Bunraku Puppet, de José de Guimarães.
- El Naoshima Pavilion, convertido en uno de los símbolos de Miyanoura.
Un poco más alejados de la estación de ferri encontrarás la Miyanoura Gallery 6, una pequeña galería centrada en la historia y la memoria de la isla, y la casa de baños I Love Yu.
Esta zona se recorre fácilmente en unas dos horas, ya que no tiene tantos museos como las otras áreas, pero es un lugar agradable para pasear, comer y empaparte del ambiente artístico.
Zona Benesse House
Situada al sur del puerto de Miyanoura, esta zona está repleta de museos e instalaciones artísticas al aire libre, integradas con la naturaleza. Es, para mí, el corazón de la isla.
Aquí encontrarás:
- El Chichu Art Museum y su jardín inspirado en Giverny.
- El Museo de Lee Ufan.
- El Benesse House Museum.
- La Calabaza amarilla de Yayoi Kusama, asomada al mar sobre su embarcadero.
- La Seaside Gallery, un hermoso paseo costero con instalaciones al aire libre.
En ese paseo costero destacan Seen/Unseen Known/Unknown de Walter De Maria y Three Squares Vertical Diagonal de George Rickey, junto a obras de Niki de Saint Phalle, Anthony Caro, Shinro Ohtake o Kimiyo Mishima. Una zona divina para pasear y disfrutar de la belleza del mar de Seto.
Un detalle práctico importante: la zona es propiedad de Benesse Holdings y el acceso está restringido. Solo se puede entrar a pie o en el autobús lanzadera gratuito que la recorre.
Mi consejo es empezar el recorrido a pie, para disfrutar de las vistas, el emplazamiento y las obras al aire libre, y tomar la lanzadera únicamente para subir al Chichu Museum, que está en lo alto de la colina.
Zona Honmura
Situado en la parte oriental de la isla, muy cerca del puerto, Honmura es el corazón histórico de Naoshima y donde mejor se aprecia la integración entre el arte contemporáneo y un pueblo japonés tradicional. Un barrio de ambiente retro en contraste con el arte que esconde dentro.
Aquí está el Art House Project, que ha recuperado varios emplazamientos del pueblo reconvirtiéndolos en galerías y salas de exposición. Te recomiendo callejear sin rumbo: a los proyectos oficiales se suman los de los propios vecinos, que han decorado sus casas para participar de la experiencia.
No te pierdas:
- El Santuario Go’o y la antigua residencia Ishibashi.
- Kadoya, Haisha, Kinza y el antiguo salón Gokaisho.
- El Naoshima Hall y el Museo Ando.
- El Templo Gokuraku-ji.
- La Naoshima Honmura Gallery, una casa restaurada donde puedes descubrir y comprar obras de jóvenes artistas emergentes.
- Ring of Fire – Solar Yang & Lunar Weerasethakul, la instalación de Haegue Yang con el cineasta Apichatpong Weerasethakul, que combina cine, sonido y arquitectura y tiene pases de día y de tarde.
Para disfrutarlo todo con calma, mi recomendación es destinar entre medio día y un día completo a esta área.
Horarios y precios de los museos de Naoshima
Los horarios y las tarifas pueden variar ligeramente según la temporada, pero estos son los vigentes para la mayoría de los días de apertura en 2026.
- Benesse House Museum (incluye la Valley Gallery): abre de 08:00h a 21:00h, última entrada a las 20:00h, y no cierra ningún día del año. El precio es de 1.300 yenes online (unos 7,50€) y 1.500 yenes en taquilla (unos 8,50€).
- Chichu Art Museum: horario de 10:00h a 17:00h, última entrada a las 16:00h. El precio depende del día y de dónde compres: 2.500 yenes online de lunes a viernes y 2.700 los fines de semana y festivos (unos 14-15€). En taquilla sube a 2.800 y 3.000 yenes respectivamente (unos 16-17€).
- Lee Ufan Museum: abre de 10:00h a 17:00h, última entrada a las 16:30h. Cierra los lunes. El precio es de 1.200 yenes online y 1.400 yenes en taquilla (entre 7€ y 8€).
- Valley Gallery: horario de 9:30h a 16:00h, última entrada a las 15:30h. La entrada está incluida en el precio de la Benesse House Museum.
- Hiroshi Sugimoto Gallery: Time Corridors: horario de 11:00h a 15:00h, última entrada a las 14:00h. El precio es variable según la compra sea online, unos 1600 yenes (unos 8,60€) y la compra en taquilla, unos 1700 yenes (unos 9,15€).
- Naoshima New Museum of Art: de 10:00h a 16:30h última entrada a las 16:00h precio entre los 1.500/1.700 yenes lo que equivaldría a unos 8-9€.
- Ando Museum: horario de 10:00h a 16:30h, última entrada a las 16:00h. Precio entre 600/700 yenes, aproximadamente unos 4€.
- Art House Project: horario de 10:00h a 16:30h para las 5 casas, es un pase múltiple. Y el precio ronda los 1200/1400 yenes (unos 6-7€).
- Minamidera: horario de 10:00h a 16:30h. Hay que reservar horario para acceder al museo. El precio es de 600/700 yenes, es decir unos 4€.
- Kinza: horario accesible sólo con reserva, la última entrada es según franja y el precio oscila entre 600/700 yenes.
- Naoshima Bath: horario entre las 13:00h y las 21:00h, última entrada a las 20:30h precio 660 yenes.
- Ring of Fire: hay pases de día y de tarde, los de día tienen un horario de 10:00h a 14:00h, última entrada a las 13:30h. El precio es online de 600 yenes unos 3,20€ y en taquilla de unos 700 yenes, unos 3,80€. Los pases de tarde tienen un horario de 15:00h a 17:35h, última entrada a las 17:00h. El precio online es de 1800 yenes, unos 9€ y en taquilla de unos 2000 yenes, unos 10€. Esta exposición está cerrada de lunes a jueves, abre viernes, sábados, domingos y festivos.
Cierres por mantenimiento que debéis tener en cuenta
Esto es lo que más me gustaría que alguien me hubiera contado antes de organizar el viaje. Benesse Art Site cierra sus museos por mantenimiento en fechas concretas, y algunas son largas:
- El Chichu Art Museum permanecerá cerrado del 12 de enero al 19 de marzo de 2027. Son más de dos meses. Si el Chichu es tu prioridad, y debería serlo, evita ese periodo.
- El Naoshima New Museum of Art cierra del 24 de noviembre al 12 de diciembre de 2026.
- Cada mes de enero hay un cierre general de una semana por mantenimiento anual de todas las instalaciones.
*Tanto el Ando Museo como algunas de las casas del Art House Project suelen cerrar entre las 12:00h-13:00h y las 13:00h-14:00h, por lo que conviene planificar la visita teniendo en cuenta esta pausa.
¿Es necesario reservar las entradas con antelación?
Es muy recomendable reservar con semanas de antelación, para asegurarte poder entrar a visitar los museos que quieres ver en la isla. No te recomiendo ir a la isla sin tener las entradas, ya que te arriesgas a no poder entrar en los museos que deseas.
Los museos en los que debes reservar entrada con antelación son: Chichu Museum (imprescindible) Minamidera, Kinza, Hiroshi Sugimoto Gallery: Time Corridors y Ring of Fire.
Los fines de semana, festivos y durante la Setouchi Triennale las entradas pueden agotarse con bastante antelación, así que si piensas ir en estas fechas, anticípate y hazte con tus entradas con anterioridad.
Dónde comprar las entradas de los museos de Naoshima
La forma más sencilla de hacerlo es desde la página oficial de reservas de Benesse Art site aquí también puedes consultar el calendario oficial con los horarios actualizados y los precios.
Nosotros intentamos comprar las entradas online anticipadamente varias veces pero la página no reconocía nuestra tarjeta de crédito y no pudimos. Ni siquiera creando una cuenta en la web de Benesse antes de tratar de comprar para gestionar las reservas.
Al no poder comprar las entradas online, una vez en la isla nos tocó ir a primera hora de la mañana al museo Chichu a contarles lo que nos sucedía y conseguimos de pura suerte poder comprar en taquilla unas entradas gracias a una cancelación de último momento, ya que estaban todas las entradas agotadas. Para evitar este tipo de sobresaltos es mejor reservar antes, no te la juegues el museo es precioso y bien merece una visita.
Cómo moverse por Naoshima: bus, bici y a pie
Moverse por Naoshima no es tan sencillo como parece a primera vista, sólo hay 3 opciones: a pie, en bus o en bicicleta.
En el puerto de Miyanoura, justo cuando bajes del ferri, encontrarás tanto la parada del bus que recorre la isla, como la tienda de alquiler de bicicletas.
Puedes alquilar la bicicleta por 500 yenes diarios y la eléctrica por unos 2000 yenes al día.
Si llegas con equipaje te recomiendo tomar el bus para situarte en la isla y viajar con más comodidad. El bus lo pagamos en efectivo in situ a la salida.
Seguro que te estarás preguntando -¿No hay taxis en la isla?- La respuesta es no, no los hay.
Una vez ya te hayas acomodado y hayas dejado el equipaje, puedes volver al puerto para alquilar las bicicletas. Te recomiendo alquilarla eléctrica ya que la isla consta de algunas colinas pronunciadas y si no estás habituado a usar este medio de transporte, agradecerás que sea eléctrica.
Dónde dormir en Naoshima
Y aquí llega la decisión que más va a condicionar tu viaje, más incluso que los museos que elijas. Porque Naoshima es pequeña, sí, pero moverse por ella lleva tiempo, y dormir en el sitio equivocado significa pasarte el día esperando autobuses. Lo sé porque nos pasó.
Benesse House, la experiencia completa
Si el presupuesto lo permite, dormir en el Benesse House es la manera más redonda de vivir la isla. Es un hotel dentro de un museo, diseñado por Tadao Ando, con cuatro edificios: Museum, Oval, Park y Beach. Los huéspedes tienen acceso al museo hasta las 23:00h, es decir, puedes pasear entre obras de Basquiat, Twombly o Yves Klein en soledad absoluta cuando ya no queda un solo visitante en la isla. Eso, para alguien que ama el arte, no tiene precio. Aunque el hotel sí lo tiene, y no es bajo.
Minshuku y hostels, la opción real
La isla tiene alojamientos tradicionales japoneses, casas de huéspedes familiares y hostels de diseño sorprendentemente buenos, sobre todo en Miyanoura y Honmura. Es la opción que elige la mayoría y la que más te acerca a la vida cotidiana de la isla, que al final es parte de lo que has venido a ver.
Airbnb, nuestra elección
Nosotros nos alojamos en un Airbnb cerca de un pequeño puerto industrial, y ahí cometí el gran error: elegí por la foto y no por la ubicación. Acabamos dependiendo del autobús para absolutamente todo, con las esperas que eso implica; en una isla donde las frecuencias de paso de los autobuses son escasas.
Mi consejo, y va en serio: elige el alojamiento por su cercanía a Miyanoura o a Honmura, no por lo bonito que sea. En una isla sin taxis, la ubicación es el lujo. Y reserva con muchísima antelación, porque las plazas son pocas y vuelan, especialmente en primavera, otoño y durante la Setouchi Triennale.
Dónde comer en Naoshima
Os cuento esto porque nadie me lo contó a mí y estuvimos a punto de cenar aire.
De día no hay problema: las cafeterías de los museos son buenas y tienen vistas maravillosas. El Chichu Café, con su patio abierto sobre el mar interior de Seto, es un final de visita perfecto. Ten en cuenta que para entrar a las cafeterías de los museos necesitas disponer de la entrada del museo.
De noche la cosa cambia radicalmente. La oferta de la isla es muy limitada, los pocos restaurantes que hay se llenan y hay que reservar. Nosotros conseguimos mesa de milagro en Little Plum, y después tomamos una copa en el Bar Queens, un local con una atmósfera muy particular, buenos cócteles y precios algo altos para lo que es la isla.
Tres cosas que te van a salvar la cena:
- Reserva el mismo día que reserves los museos. No lo dejes para el momento, la isla no da lugar a la improvisación.
- Lleva efectivo. Muchos negocios de la isla no aceptan tarjeta y los cajeros son escasos.
- Mira los horarios del último autobús antes de sentarte a cenar. Nosotros salimos del bar a las 21:00h y cogimos el último bus de la noche por los pelos.
Itinerario por Naoshima: qué ver según los días que tengas
Si algo aprendí en Naoshima es que la isla impone su ritmo. Así que aquí va lo que yo haría si volviera, que es exactamente lo que no supe hacer la primera vez.
Naoshima en un día
Es lo mínimo viable y hay que ser quirúrgico. Coge el primer ferri de la mañana desde Uno. Nada más llegar a Miyanoura, deja el equipaje en las taquillas del puerto y saluda a la calabaza roja de Yayoi Kusama. Alquila una bicicleta eléctrica o coge el bus hasta la zona de Benesse House y dedica la mañana entera a esa área: el paseo exterior con la calabaza amarilla y las obras de la Seaside Gallery, y después el Chichu Art Museum con entrada reservada. Come en la cafetería del museo. Por la tarde, baja a Honmura y recorre las casas del Art House Project. Y si te quedan fuerzas y tiempo, termina en el Naoshima Bath antes de coger el ferri de vuelta.
Con un solo día tendrás que renunciar a cosas. Si me obligas a elegir: el Chichu es innegociable.
Naoshima en dos días
Es el equilibrio que yo recomendaría a casi todo el mundo. Primer día completo en la zona de Benesse House: Chichu, Lee Ufan, Benesse House Museum, Valley Gallery y todo el arte al aire libre, sin correr, sentándote a mirar el mar entre museo y museo. Segundo día íntegro en Honmura: las siete casas del Art House Project, el Ando Museum, el Santuario Go’o y callejear sin rumbo, que es donde aparece la magia de verdad. Termina en el sento.
Naoshima en tres días, con escapada a Teshima
Con tres días puedes hacer lo anterior sin prisa y dedicar el tercero a Teshima, la isla vecina, cuyo Teshima Art Museum es para muchos la experiencia más impactante de todo el archipiélago. Hay ferris directos desde Miyanoura y la entrada cuesta 1.800 yenes online.
Yo estuve 24 horas y se me quedó cortísimo. Si puedes, quédate más. La isla no se deja conocer con prisa.
Mi experiencia en Naoshima: 24 horas en la isla del arte
Tras 4 días en Kioto, la ciudad conocida por ser la cumbre de la cultura Japonesa nos dirigimos a Naoshima, una isla de la que sólo conocemos lo poco que hemos visto en los videos y carruseles de Instagram. Pero sobre la que yo particularmente tengo las expectativas muy altas porque me encanta el arte, y estoy deseando poder visitar esos espacios tan mágicos que he visto en RRSS.
Aunque hace calor, unos 27º, el tiempo no nos da tregua y empieza a llover. Es casi mediodía, hemos pasado la mañana viajando en tren hasta llegar a Uno donde cogeremos el ferri que nos llevará a la isla.
Un grupo de alemanes hace cola junto a nosotros mientras tratamos de resguardarnos de la lluvia y picamos algo de comer. Me siento ansiosa por llegar a Naoshima, es de entre los destinos de nuestro viaje a Japón uno de los que más ilusión me hace, me encanta la idea de visitar una isla dedicada 100% a la combinación del arte, la arquitectura y la naturaleza.
También me siento contenta, porque hoy estreno mochila, mi mochila de Pepi Kusama, que me acompaña en este viaje y forma parte de una colaboración con Pepita Viajera, una línea que te invita a viajar y a descubrir que hay más allá de los límites. ¡Y no puede ser más cómoda y linda! He esperado a estrenarla aquí, ya que me parece un bonito homenaje que mi Pepi Kusama, inspirada en la artista japonesa reina de la psicodelia, se reencuentre en la isla con su icónica calabaza.
Y si a ti también te apetece estrenar una, tienen un montón de ideas de regalo para viajar en su tienda. Con el código MISS15 tenéis un 15% de descuento en vuestra compra.
Por fin llega el ferri, ordenadamente subimos al barco que nos lleva a Naoshima- El trayecto dura unos 20 minutos, aún llueve y el día está gris. Bajamos en el puerto cargados con las maletas y nos damos cuenta de la realidad. No hay taxis que nos lleven hasta nuestro Airbnb, únicamente encontramos dos opciones para movernos por la isla, o bien en bici, cosa que descartamos al ir con equipaje o bien en bus.
Esperamos al autobús sin saber muy bien a dónde nos dirigíamos. El recorrido en éste nos da una pequeña idea de cómo es la isla. Ésta no está muy habitada, vemos pequeñas casas humildes, al lado de modernos hostels, carreteras serpenteantes y mucha vegetación de carácter similar a la mediterránea. Siguiendo las indicaciones del móvil damos con nuestra parada, bajamos y nos dirigimos al alojamiento, que está cercano a un pequeño puerto industrial. Son más de las tres, todavía tenemos que deshacer las maletas asearnos un poco y tomar otro bus para poder visitar alguno de los museos anotados en mi lista de imprescindibles.
Una vez instalados salimos de nuevo a la parada del bus, continúa lloviendo y a la lluvia se le ha sumado el viento. Es tarde, son las 16:05h y la ansiedad empieza a hacer mella en mí, ya que casi todos los museos de la isla cierran a las 17h. Tenemos sólo 24h para disfrutar de la isla y esta tarde no vamos a poder ver nada. Mi humor está como la meteorología, además se pierde mucho tiempo esperando el autobús para los traslados… mi idea era llegar a la isla y moverme rápido para ver el máximo posible y no se puede. La isla no nos lo permite, ella tiene su propio ritmo.
Naoshima rompe tus expectativas, da igual la prisa que tengas, ella impone sus tiempos, te ayuda a bajar las pulsaciones y te obliga a amoldarte a su slow life.
El autobús tarda mucho, una señora nos ve en la parada y nos indica el camino. Aunque no hablamos el mismo idioma logramos entendernos con el movimiento corporal y la dirección a la que queremos ir. Ella nos acompaña andando durante más de 20 minutos hasta la zona requerida. Gesto que muestra la sencillez y la amabilidad de la gente de Naoshima.
Finalmente llegamos a la zona de Benesse House Area, para disfrutar de las obras de arte ubicadas en el exterior. Dónde mi Pepi Kusama se reencontró con su obra Yellow Pumpkin ubicada frente al mar. No puedo evitar emocionarme y hacer mil fotos.
Logramos entrar en la Benesse House Museum y rápidamente disfrutar del edificio y de las piezas expuestas allí, obras de Basquiat, Richard Long o Giacometti.
Salimos del museo, la lluvia continúa, empieza a oscurecer y ya no podemos ver mucho más. Me resigno muy a mi pesar… sólo tenemos una opción para no perder del todo la tarde, ir a la zona del puerto de Miyanoura a visitar el sento Naoshima Bath, un baño público tradicional que es una instalación artística creada por Shinro Ohtake, conocida como Casa de Baño I Love Yu que es lo único que está abierto a esas horas.
Este baño ofrece una experiencia artístico/inmersiva sensacional, es un espacio utilitario y artístico muy divertido, en el que puedes observar extraños objetos como neones, muñecas, antiguas monedas y azulejos de los años 80 traídos de todo Japón. Dentro logramos relajarnos y disfrutar de un momento íntimo e imaginativo.
Tras el baño decidimos ir a tomar algo y cenar. La cena se nos complicó un poco, se necesita reservar con antelación para poder disfrutar de la gastronomía de la isla. Conseguimos encontrar mesa en Little Plum y tomar una copa en el Bar Queens, un lugar con una atmósfera particular, con buenos cócteles aunque de precio un poco elevado.
A las 21:00h salimos del bar y fuimos al puerto a tomar el bus. Estaba muy oscuro y en el trayecto no vimos a nadie, la isla parecía totalmente vacía. Una vez en la parada mientras esperábamos el autobús, empezaron a surgir las dudas… –“Y si el bus ya ha pasado, y no hay ningún otro medio de transporte, tendremos que volver al alojamiento andando a oscuras sin saber muy bien a dónde nos dirigimos…”– Gracias al cielo llegó el último bus de la noche.
A la mañana siguiente nos levantamos muy temprano, estábamos dispuestos a aprovechar al máximo el tiempo que nos quedaba en la isla. Regresamos a la Benesse House Area para recorrer la zona exterior antes de que abrieran las puertas los museos.
Hacía buen tiempo y volvimos a visitar la calabaza de Yayoi Kusama y el resto de las calas, colinas y el embarcadero con las geniales obras de arte allí expuestas. Nos damos cuenta de que estamos en un enclave mágico y privilegiado, un lugar especial.
Queríamos visitar el Museo subterráneo Chichu diseñado por Tadao Ando, soñaba con ver las obras de Monet y James Turrell… pero no teníamos entradas. Habíamos intentado comprarlas online pero al no tener una tarjeta de crédito japonesa nos fue imposible. Así que nos dirigimos a la puerta del museo justo a la hora de la apertura y una vez allí, aunque de primeras nos dijeron que estaba todo completo, al contarles lo que nos había sucedido miraron si había alguna cancelación y conseguimos entradas para última hora de la mañana lo que era perfecto. Una vez con las entradas en la mano, tomamos el bus que recorre el área de Benesse hasta el Jardín del Narciso. Por suerte esta vez ya teníamos las entradas y yo moría de ganas por ver en vivo y en directo esas esferas plateadas de acero inoxidable que forman un río de plata y nos hacen reflexionar sobre el mito de Narciso y nuestro narcisismo.
El jardín no defrauda, las múltiples esferas flotan sobre el agua sintiéndonos en un espacio mágico. Esta instalación de arte me hace recordar la primera vez que la artista lo mostró al público, fue en los años 60 en la bienal de Venecia, y sin invitación. Un momento histórico que supuso todo un escándalo y donde observamos como la acumulación y los lunares son una de las obsesiones de la artista y tema recurrente en su arte. Estar allí me hace sentir parte de un momento importante de la historia del arte.
Después de disfrutar del arte de Kusama, nos dirigimos andando al Museo Lee Ufan. Una joya del arte contemporáneo dónde las obras se mezclan con el paisaje creando un poderoso ambiente de calma y fortaleza al mismo tiempo. El espacio exterior es un sueño, un lugar onírico resultado de una combinación poderosa entre las obras de Ufan, la arquitectura de Ando y el litoral de Naoshima. En el interior de este minimalista museo no se pueden tomar imágenes, lo que nos encamina a apreciar el arte sin interrupciones ni distracciones. Un museo que nos hace vivir una experiencia reflexiva auténtica, y que nos hace soñar con el minimalismo y la belleza de la contemplación.
La mañana pasa rápido son casi las 12h, nos dirigimos a la entrada del Museo de Arte Chichu. Este museo, diseño de Tadao Ando, está construido dentro de la tierra. Y consta de un diseño excepcional que se integra a la perfección con el entorno de la isla, proporcionándonos una experiencia única. Simplemente estar en esos espacios pensados por Ando, es ya una vivencia deliciosa; si además, le sumamos que allí encontramos piezas de Walter De Maria, James Turrell y Monet… ya te puedes imaginar…
Doy gracias, por haber conseguido entradas para el Museo de Arte Chichu, no me hubiera gustado perdérmelo, ha sido toda una experiencia recorrer sus espacios y sentir como el arte, la naturaleza y la arquitectura nos envuelve haciéndonos vivir tantas emociones distintas. Sin duda la visita es un 10.
Antes de salir del museo nos sentamos en el exterior de su cafetería a tomar algo mientras disfrutamos de las maravillosas vistas que la isla nos ofrece y procesamos las emociones que nos ha brindado el bello recorrido museístico. También pasamos por la tienda y cargamos la mochila de Pepi Kusama de regalos.
Tras una mañana maravillosa repleta de arte, naturaleza y una arquitectura excepcional decimos adiós a Naoshima. Aunque al inicio la isla y yo empezamos con mal pie, la verdad es que me ha terminado conquistando, la mañana de hoy ha sido uno de los momentos más inspiradores del viaje. Me da pena no poder ver más museos y espacios naturales de la isla, me hubiera gustado quedarme 2 días más. Pero agradezco haber tenido la oportunidad de conocerla, recorrerla y saborearla. Con ese sabor único que ella ofrece y que te conquista conforme lo vas degustando, hasta llegar a encantarte y obsesionarte con volverlo a tomar.
Gracias Naoshima, has sido un bocado extraño al inicio pero con un retrogusto final delicioso.
¿Merece la pena visitar Naoshima?
Absolutamente sí. Aunque al inicio la isla y yo no nos entendimos, poco a poco nos fuimos conociendo y cogiendo el gustillo a estar juntas, hasta llegar a gustarnos mucho la una a la otra. Me hubiera gustado conocer más áreas de la isla, como la de Honmura. Estoy segura de que si hubiéramos tenido más tiempo para conocernos hubiéramos terminado enamorándonos locamente la una de la otra.
Consejos para viajar a Naoshima
- Horario del ferri: Planifica tu viaje según los horarios desde el puerto ya que los servicios son limitados. Tendrás que comprar los tickets para el ferri ya que no se incluyen en tu JR Pass. No es posible reservar los billetes del ferri con anterioridad.
- Reservas museos: Reserva con antelación las entradas para el Museo de Arte Chichu y otros museos populares como el Art House Project, ya que los tickets de día suelen agotarse con facilidad. (Nosotros tuvimos muchísima suerte)
- Alojamiento: Si quieres vivir una experiencia artística única alójate en Benesse House, para opciones más económicas elige un hostel o un Airbnb.
- Transporte: Puedes alquilar una bicicleta, yo la reservaría eléctrica, o toma el bus local para recorrer la isla fácilmente; aunque recuerda que los horarios de bus no son muy variados. Caminar dando un paseo disfrutando de las vistas, también es una opción para distancias cortas.
- Horarios y cierres museos: Revisa los horarios de los museos con anterioridad para poder planificar tu estancia en la isla. Recuerda revisar también los días de cierre (usualmente lunes) para evitar decepciones.
- Comer en la isla: De día hay más opciones y es más fácil poder comer algo en las cafeterías de los museos. Pero de noche se complica, la oferta culinaria de la isla no es muy extensa, por lo que es necesario realizar reserva para asegurarte plaza ya que se llena. Planificar dónde cenar te evitará problemas.
- Lleva efectivo: En muchos de los negocios de la isla sólo aceptan efectivo, por lo que es recomendable llevar cash.
- La mejor época para visitar: Primavera y otoño ofrecen buen clima y menos gente. Nosotros estuvimos en mayo y hacía bastante calor. Mi recomendación es que evites las altas temperaturas del verano.
- Lleva calzado cómodo y fácil de quitar: Recorrer Naoshima es sinónimo de caminar mucho por lo que es recomendable llevar calzado cómodo. Ten en cuenta que en algunos museos deberás quitarte los zapatos por lo que te recomendamos que estos sean fáciles de quitar y poner.
- Protégete del sol: protección solar y paraguas serán necesarios si piensas caminar mucho por la isla.
- Respeta las normas en los museos: Muchos museos tienen normas claras a las que te tienes que adaptar en las visitas, normas sobre no comer ni beber en los museos, tocar las obras de arte o tomar fotografías.
- Sé previsor: fuera de los museos las opciones de la isla son limitadas, lleva en tu mochila agua y snacks ya que pueden sacarte de un apuro.
- Reserva más de 24h: Mi estancia de 24h en Naoshima se quedó corta para descubrir la isla. Mi recomendación sería tres días, para recorrerla con tranquilidad pudiendo incluir una visita a Teshima.
- Se puede nadar: Llévate el bañador o la caña de pescar, ya que en la isla podrás disfrutar de ambas aficiones.
- Seguro de viaje: la sanidad en Japón es excelente pero carísima para un extranjero sin cobertura. Aquí os cuento cuál es el mejor seguro de viaje para Japón y qué coberturas mirar antes de contratar.
Sé que os quedan dudas prácticas, porque yo misma llegué a Naoshima con media docena de ellas sin resolver (y con las entradas sin comprar, ya sabéis cómo acabó eso…) Así que os dejo aquí recopiladas las preguntas que más me habéis hecho desde que empecé a contar este viaje, con los datos comprobados en la web oficial de Benesse Art Site.
Van directas al grano, para que tú no tengas que improvisar como hice yo.
Preguntas frecuentes sobre viajar a Naoshima
¿Cuántos días hacen falta para visitar Naoshima?
Con 24 horas se ve una parte, pero se queda corto. Mi recomendación son tres días: uno para la zona de Benesse House, otro para Honmura y el Art House Project y un tercero para acercarte a Teshima. Si solo dispones de un día, prioriza el Chichu Art Museum y la zona de Benesse House.
¿Se puede visitar Naoshima en un día desde Kioto u Osaka?
Es posible, pero muy justo. Desde Kioto el trayecto hasta el puerto de Uno ronda las 3,5 horas y desde Osaka unas 2 horas, a lo que hay que sumar 20 minutos de ferri. Si vas y vuelves en el mismo día apenas tendrás cuatro o cinco horas útiles en la isla, así que lo ideal es dormir en Naoshima o en Uno.
¿Cuánto cuestan las entradas de los museos de Naoshima?
Depende del museo y de si compras online o en taquilla, porque online siempre es más barato. El Chichu Art Museum cuesta 2.500 yenes entre semana y 2.700 los fines de semana y festivos. El Benesse House Museum, que incluye la Valley Gallery, cuesta 1.300 yenes. El Lee Ufan Museum y el pase de cinco casas del Art House Project, 1.200 yenes. El Ando Museum, Minamidera y Kinza, 600 yenes cada uno. En taquilla todos suben entre 100 y 300 yenes.
¿Hay que reservar las entradas de Naoshima con antelación?
Sí, y con semanas de margen. Es obligatorio reservar día y hora para el Chichu Art Museum, la Hiroshi Sugimoto Gallery, Kinza, Minamidera y el pase de tarde de Ring of Fire. Todo se gestiona desde la web oficial de Benesse Art Site Naoshima. Si las entradas online de tu franja se agotan, en taquilla solo quedará lo que libere alguna cancelación, así que no te la juegues.
¿Qué días cierran los museos de Naoshima?
El día de cierre habitual es el lunes, y cuando el lunes es festivo cierran el martes siguiente. El Benesse House Museum es la excepción, porque abre todo el año. Además hay un cierre anual por mantenimiento en enero y, de diciembre a finales de febrero, varias instalaciones reducen horario o abren solo de martes a jueves.
¿Hay fechas en las que no merece la pena ir a Naoshima?
Sí. El Chichu Art Museum permanecerá cerrado por mantenimiento del 12 de enero al 19 de marzo de 2027, y el Naoshima New Museum of Art cierra del 24 de noviembre al 12 de diciembre de 2026. Si el Chichu es tu prioridad, evita esas fechas y consulta siempre el calendario oficial antes de comprar los billetes de tren.
¿Cómo se puede moverse uno por Naoshima?
No hay taxis en la isla. Solo puedes moverte a pie, en el bus local que conecta Miyanoura, Honmura y la zona de Benesse, o en bicicleta. El alquiler cuesta unos 500 yenes al día la bici normal y unos 2.000 yenes la eléctrica. Yo recomiendo la eléctrica, porque hay cuestas bastante pronunciadas.
¿Cuánto cuesta el ferri a Naoshima y está incluido en el JR Pass?
No está incluido en ningún pase de tren. El trayecto entre el puerto de Uno y Miyanoura cuesta 370 yenes por persona y dura unos 20 minutos, con más de diez frecuencias diarias. Desde Takamatsu el ferri cuesta 680 yenes. No se puede reservar con antelación: se compra el billete en el puerto el mismo día.
¿Hace falta llevar efectivo a Naoshima?
Sí. Muchos negocios de la isla, el bus local y el ferri funcionan solo con efectivo. Los museos grandes sí aceptan tarjeta, pero conviene llegar con yenes en el bolsillo porque los cajeros son escasos.
¿Se pueden hacer fotos dentro de los museos de Naoshima?
Dentro de los museos no. No está permitido fotografiar en el Chichu Art Museum, el Benesse House Museum, el Lee Ufan Museum ni en las casas del Art House Project. Sí puedes fotografiar las obras al aire libre, como las dos calabazas de Yayoi Kusama, el Jardín del Narciso de la Valley Gallery o las piezas de la Seaside Gallery.
¿Dónde están las calabazas de Yayoi Kusama en Naoshima?
Hay dos. La calabaza roja está en el puerto de Miyanoura, nada más bajar del ferri, y se puede ver y fotografiar gratis a cualquier hora. La calabaza amarilla está sobre un pequeño embarcadero en la zona de Benesse House, frente al mar. La original resultó dañada por un tifón en 2021 y la que se ve hoy es la versión reinstalada en 2022.
Conclusión
Naoshima, al igual que Japón, está llena de contradicciones. La isla mezcla la tradición con la modernidad, lo humilde con lo lujoso, la belleza con la rudeza, lo armonioso con lo espartano, lo rural con lo industrial… creando un choque de inicio al que poco a poco vas apreciando más y más.
Conocida como la isla Hipster por transformar su pasado manufacturero en un paraíso alternativo, repleto de museos de diseño insertados en la montaña, esculturas al aire libre y un ambiente slow que invita a recorrerla en bicicleta. Esta isla es y te ofrece algo único en el mundo.
Aunque de inicio, al ver los museos, puedas pensar que la atmósfera de la isla es fría e incluso pretenciosa, nada más lejos de la realidad. Los diferentes museos y sus distintas instalaciones promueven en tu interior, sentimientos y sensaciones únicas, repletas de calidez, belleza, minimalismo, armonía, sentimentalismo y humanidad, que luego se ve acompañada por el encanto sencillo del lugar y sus gentes.
Un lugar alejado del bullicio, viven poco más de 3000 personas, que promueve la desconexión y el turismo consciente. Y que te invita a reflexionar y sentir. Un lugar en contra de la masividad donde podrás admirar los cuadros de Monet en soledad. Un lugar con muchas normas que te enseñan a respetar, una isla en la que a Yayoi Kusama le hubiera gustado pasar su infancia y a mí me gustaría volver con mi fiel mochila de Pepita Viajera para terminar de recorrerla, admirar su belleza natural y la completa experiencia sensorial/cultural que ofrece.


