Qué ver y hacer en Calella de Palafrugell.

Calella, es un pequeño pueblo de pescadores perteneciente a Palafrugell, situado en el Bajo Ampurdán, en la provincia de Gerona. Reconocido como uno de los pueblos más bonitos de la Costa Brava. Y es que, Calella de Palafrugell va calando lentamente en ti, con el mismo ritmo pausado y sereno de la vida que se vive allí.

Visitar Calella es sentir el Mediterráneo en todo su esplendor, y no es de extrañar, ya que en este lugar se inspiró el cantante Joan Manuel Serrat para componer su ilustre tema Mediterráneo.

Este coqueto pueblo vive de cara al mar, donde las barcas todavía hoy reposan sobre la arena. Con una costa rocosa, que te hace imaginar estar en Marte y que da lugar a unas calas hermosas en las que bañarte y disfrutar de ese ambiente tan auténtico, que a día de hoy todavía conserva el pueblo. Un pueblo en el que sentir el slow life, el candor de lo auténtico y que es la antítesis del turismo de masas, pero sinónimo de turismo de calidad.

Calella de Palafrugell
Barcas sobre la Arena en la Playa de Palafrugell
Playa de Les Barques
Port Bo

Calella, considerado como de los pueblos más bonitos del Mediterráneo, es un reflejo del amor de sus vecinos por ella, limpieza, cuidado, pulcritud y respeto, mucho respeto, es lo que se siente en el municipio. Y es que en Calella compartes playa y mesa con sus vecinos, que te ayudan y orientan de forma magistral, para que tu estancia sea irrepetible. Un pueblo donde adultos y niños disfrutan del mejor verano de sus vidas.

Sin duda alguna, las playas de Calella de Palafrugell son su gran reclamo, muchas de ellas están conectadas por un paseo marítimo, desde el que disfrutar de unas fabulosas vistas al mar mientras bordeas el pueblo; y qué continúa a través del Camino de Ronda hacia las playas y calas más recónditas.

Pasear por su sendero de la costa camino a Llanfranc, que te llevarán a acercarte al Faro de San Sebastián, para disfrutar de sus deliciosas vistas al atardecer y de su buen ambiente, es un recorrido que no te debes perder; así como visitar sus distintas playas. Desde la playa de El Golfet, considerada de las mejores playas de la Costa Brava, situada muy cerca del Jardín Botánico del Cap Roig; pasando por Port Bo también llamada la Playa de les Barques, convertida en la playa más icónica del pueblo por su belleza y céntrica ubicación; una bonita playa donde disfrutar en familia de las barcas, de los arcos y los fantásticos restaurantes que la rodean, así como de las Habaneras de Calella, unas inolvidables noches de música cubana a pie de playa.

Mirador en Calella de Palafrugell
Playa de En Calau
Calella Girona
Mirador en Calella de Palafrugell

Recorrer la playa de En Calau mientras observas las hermosas villas o pasear por su pasarela de madera visitando sus bares, restaurantes y sus fantásticas tiendas concept store como Be On Blue Calella son cosas que debes hacer, así como disfrutar de las tapas y el atardecer en En Calau, pura poesía.

Entre casas encaladas y una gran escalinata se encuentra Port Malaespina, de aguas transparentes y poco profundas, esta bonita playa es el lugar idóneo dónde estirar la toalla y leer un libro plácidamente. Port Pelegrí es la playa ideal para apuntarte a clases o realizar alguna actividad deportiva en el mar, para después -y siempre previa reserva- dirigirte al Rte. Fiego, situado en la misma arena, para degustar sus sabrosos pescados a la brasa. Andar por las rocas de Sant Roc o Els Canyers en busca de cangrejos o relajarte en las playas de El Canadell y Els Canyissos, son otros planes que disfrutarás.

Callejear por el pueblo sin rumbo es de lo más recomendable, Calella te irá mostrando poco a poco lugares sorprendentes. Una parra milenaria, una tienda de decoración muy cuca como la de Carla Llimona, casas con buganvillas trepando por sus balcones, unos miradores divinos, como el mirador de Manuel Juanola y Reixach -farmacéutico de Calella que creó las pastillas Juanola– o el mirador Punta dels Burricaires con unas vistas que te harán emocionar…

Els Arcs Playa Port Bo
Arcos de Port Bo
Calella de Palafrugell
Calella de Palafrugell

Levantarte temprano a practicar footing en Calella y recorrer sus solitarias calles, es una de las actividades que más te gustarán. Al terminar tu paseo, pasa por La Fleca y compra pan para desayunar.

Hacer el Camino de Ronda desde Calella de Palafrugell hasta Tamariu y aprovechar para darte un baño en soledad. Bailar en el Festival de Cap Roig junto a los veraneantes de Barcelona, franceses y holandeses al ritmo de la mejor música. Tomarte un vino mientras cenas mariscos y sientes la brisa del mar en La Blava o simplemente sentarte en la Plaza de Port Bo y dejar las horas pasar son planes que te apetecerán.

No puedes marcharte de Calella de Palafrugell sin haber probado la garoina -unos erizos que se capturan por inmersión submarina a pulmón- y que son auténticos bocados de mar.

Calella de Palafrugell
Calella, Costa Brava
Calella de Palafrugell
Costa Brava, Girona
Playa Calella de Palafrugell
Vistas Calella de Palafrugell

Preparar tu ipod y poner a Serrat, caminar por Calella, por sus calles, por sus calas… oliendo a pinos y a jazmín, notar el salitre en la piel, mirar el mar turquesa y sentirte afortunado por haber estado en uno de los lugares más bellos y singulares del planeta. Cuánta razón tiene Serrat al decir que Calella se añora… porque si la conoces la echarás en falta luego, ya que Calella enamora.

 

 

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2 comentarios sobre “Calella de Palafrugell: la Maravilla de la Costa Brava

  1. Mejor definido,no puede estar,no se si eres de aquí,pero yo si soy de aquí y esto que has definido y le has dedicado tú momento para dedicarle a mi pueblo, el mejor escrito que he leído,gracias.

    1. Hola Maria Dolores,
      Muchísimas gracias por tus palabras. Me han hecho muchísima ilusión, no soy de allí, pero te aseguro que Calella me enamoró.
      En todos mis escritos de viajes, intento transmitir las sensaciones que yo tengo en los lugares que visito y procuro ofrecer recomendaciones para disfrutar al máximo del lugar. Calella es muy auténtico y me sentí muy bien allí.
      Que siendo de Calella, te haya gustado lo que he escrito es un gran regalo para mi. Te lo agradezco de corazón. Gracias por dedicar un poco de tu tiempo a escribirme.