Casa Museo de Salvador Dalí en Portlligat, Cadaqués
Una casa retorcida, surrealista, estrambótica, con materiales tradicionales y lujos sencillos. Así es la pequeña villa blanca situada en la bahía de Portlligat, a un paseo de apenas veinte minutos del centro de Cadaqués, esta casa fue el hogar y el estudio de Salvador Dalí durante más de cincuenta años.
En 1930 Salvador Dalí compró a Lidia La Sabana una pequeña casa de pescadores perteneciente a su familia. Poco a poco fue comprando las casas adyacentes, hasta un total de 7, y formando una red de pasillos laberínticos interconectados creando una extraña criatura que sirvió hasta 1982 como residencia oficial de Gala y Dalí. Esta casa de la Costa Brava era su paraíso asceta, un lugar donde trabajaba, tenía su estudio, vivía y se relacionaba.
La Casa Museo de Salvador Dalí en Portlligat, Cadaqués forma parte del famoso triángulo daliniano junto con el Museo de Figueres y la Casa de Gala en Púbol, lugares con mucha personalidad que marcan la existencia del genial pintor.
Mi visita a la Casa Museo Salvador Dalí
Un delicioso paseo de unos 20 minutos a pie por los caminos de Cadaqués, nos llevan a Portlligat. Es última hora de la tarde, hemos elegido esta hora por la bonita luz y para poder recorrer el camino sin que apriete tanto el sol. Mientras andamos vamos admirando los muros de mampostería, las casas de pizarra, las pinadas, los olivos y las buganvillas que nos acompañan hasta nuestro destino, la Casa Museo de Salvador Dalí en Portlligat, Cadaqués.
A simple vista, ya desde fuera, conforme te vas acercando a la casa, te vas dando cuenta de que estás a punto de iniciar un viaje al interior de la mente, genialidad e intimidad de uno de los artistas surrealistas más famosos y singulares del mundo.
La bahía está tranquila, los llaüts reposan a la espera de turistas. Mientras contemplamos la belleza del lugar nos colocamos en la cola para entrar en la casa museo. Una vez en la entrada nos dan un plano, donde observamos que la casa está dividida en tres espacios diferentes: el primero situado en la planta baja de la casa donde discurría la parte más íntima de la vida del matrimonio, la parte intermedia en la que estaba ubicado el estudio del artista y la parte superior exterior donde discurría la vida pública y social de la pareja.
Iniciamos la visita. Una angosta entrada se abre paso ante nosotros, para dar paso a un gran oso polar que nos recibe, esta será la primera de muchas sorpresas. El oso regalo del poeta Edward James a Dalí que sirve como lámpara y bastonero nos da la bienvenida a la planta baja.
Pasamos por la pequeña cocina, que da paso a una estancia con un pequeño saloncito con una chimenea, enmarcada por estanterías coronadas con 3 cisnes blancos disecados, que solían nadar en la bahía frente a la casa. Me intereso por los libros que lee Dalí, pero no los puedo ver, los libros que hay son de atrezo, los originales están en el Museo de Figueres. Pienso que es una lástima que los libros no los podamos disfrutar aquí en su lugar original.
El estudio del artista
Otra escalera nos lleva al estudio del artista, una pequeña habitación con dos grandes ventanas por la que entra una bonita luz proveniente de la bahía. Todavía se puede admirar el cuadro inacabado de una Venus de grandes dimensiones, colgado en el caballete especial que usaba Dalí para poder poner el cuadro a la altura que necesitaba, ya que éste pintaba sentado. También podemos ver la habitación de las modelos, un vestidor y área de descanso para las modelos que colaboraban con el pintor en sus obras de estudio, así como el pequeño almacén donde se guardaba el material que usaba Dalí: tubos de pinturas, blocs, barnices… viendo estas salas imagino a las modelos como Amanda Lear, que venían de Paris para posar para el pintor.
Una curiosidad sobre las ventanas de la casa es que todas tienen formas irregulares y tamaños distintos pero enmarcan los paisajes exactos de las obras del artista. También todas miran a la bahía para captar mejor la luz del mar.
La habitación principal
Suelos de barro, alfombras de esparto, muebles de madera oscura, butacas de capitoné, pequeños objetos singulares, bellos cachivaches únicos decoran las distintas estancias que se abren como tentáculos en distintos pasillos interconectados.
Otro pequeño salón, conocido como el salón amarillo con una vista maravillosa al mar, nos lleva a la sala de los pájaros, una estancia con un suelo de damero, una chimenea, una jaula para pájaros y otra para el grillo de Salvador, que debemos de atravesar para llegar a la escalinata que nos llevará a la habitación del pintor y su musa. Tres estancias a distintas alturas, unidas bajo un mismo techo sin paredes de separación, que se muestran como algo caótico, orgánico y vivo al mismo tiempo pero que da la sensación de que siempre ha tenido que ser así, un gran espacio abierto.
En la alcoba dos camas separadas de hierro forjado e imponente dosel textil de color rojo y azul nos dan la bienvenida, para después fijarnos en un espejo estratégicamente colocado que permitía ver a Gala y Dalí el primer amanecer de la península desde su lecho.
Me doy cuenta de que tanto la habitación principal como en el resto de las estancias de la casa están repletas de siemprevivas, las flores favoritas de Gala. Estas pequeñas flores amarillas decoran su hogar porque tenían un significado profundo para la pareja: amor inmortal y eterno.
Además de estas flores, también observo un gran amor de la pareja por la taxidermia, que simboliza poder y protección. Encontrando piezas de animales disecados como gansos, águilas, golondrinas, buitres, un oso, una cabra, una cabeza de rinoceronte… que ayudan a decorar la casa con un estilo surrealista y excéntrico. Otros de los símbolos que se repiten en la casa son las espirales de caracoles, las cornamentas y los átomos, ya que estos para Dalí representaban la perfección.
Desde la habitación principal tenemos acceso al baño y al tocador de Gala, repleto de perfumes, joyas, pequeños espejos y bandejas de plata. A través del baño pasamos a su vestidor, un espacio donde los armarios y las paredes están cubiertos de recortes de prensa y fotografías donde aparecen el pintor y su mujer con personalidades de las artes y la cultura de la época como Picasso, Coco Chanel, Marcel Duchamp, María Callas, Walt Disney… es como encontrarte con un álbum de fotos y recortes tamaño gigante.
La sala de los susurros
Tras el vestidor encontramos una sala muy especial, la sala oval o sala de los susurros, un espacio con forma de óvalo ideado sólo para Gala. Esta especial habitación fue confeccionada por Dalí inspirada en un proyecto que el artista ideó para una sala de fiestas en Acapulco con forma de erizo de mar.
La sala rodeada de sillones tiene una acústica muy especial, donde el eco sólo se percibe y retumba si hablas desde el centro exacto de la habitación. Esta habitación era el lugar favorito de Gala en la casa, su refugio, un espacio para asilarse, leer o descansar sola o con sus más íntimos. De hecho la sala tiene una ubicación oculta, ya que para llegar a ella hay que atravesar el baño y la sala de fotografías, lo que remarca su carácter íntimo y privado. Al morir la musa, Dalí nunca más volvió a entrar en esta habitación, ya que eran los dominios de Gala.
El exterior: el jardín y la piscina
Una vez en el exterior disfrutamos de las deliciosas vistas a la bahía de Portlligat. Donde el negro de la pizarra y el blanco de los huevos, se funde con el azul intenso del mar. Los huevos son el elemento decorativo por excelencia para Dalí, el huevo es amor, esperanza, vida, renacimiento y una dualidad entre un exterior duro y un interior tierno. Así como la transformación de una nueva vida, etapa o esperanza.
Las distintas terrazas nos van descubriendo poco a poco el jardín de la casa, la zona del olivar y el palomar de las horcas, una torre de estética surrealista cuyas tejas superiores tienen unos agujeros especiales para que el viento de Tramontana silbe al pasar.
Seguimos recorriendo el jardín de más de 10.000 m² y descubrimos una escultura de grandes dimensiones conocida como el Cristo de los escombros, una obra de arte creada por Dalí con los restos de un diluvio, como tejas o madera, iniciando así el arte del reciclaje.
Unos pasos más adelante encontramos una silla que nos permite tomar asiento y contemplar las hermosas vistas. Dedicamos algo de tiempo a la contemplación y disfrutamos del momento.
Seguimos andando para poco después llegar a la parte trasera de la casa donde está ubicada la piscina. Un muro de pizarra, geranios y huevos blancos nos dan la bienvenida para mostrarnos una piscina fálica inspirada en los patios de la Alhambra. También encontramos una fuente similar a la del patio de los leones, esculturas de toreros, sofás en forma de labios e iconos pop, como el muñeco de Michelin que Dalí consideraba casi perfecto y el logotipo de los neumáticos Pirelli, que aportan un toque divertido y desenfadado, excéntrico y Kitsch a esta zona lúdica de la casa. Zona en la que el pintor recibía a amigos, periodistas y daba rienda suelta a su ingenio.
Precios entradas, horarios y reservas de la Casa Museo de Salvador Dalí en Portlligat
La visita a la casa museo solo se puede hacer con reserva previa, que puedes hacer en la página web de la Fundación Gala-Dalí aquí podrás ver los horarios en las distintas épocas del años, así como días de apertura y cierre dependiendo de festividades. Es fundamental reservar las entradas con antelación, ya que la disponibilidad es limitada y la demanda muy alta.
El día de la visita es necesario recoger la entrada media hora antes de entrar, no recogerlas con media hora de antelación implica la cancelación de las entradas y la no devolución de la compra y el acceso al museo quedará condicionado a la disponibilidad del momento.
La visita se realiza en grupos reducidos y está supervisada en todo momento: en las zonas interiores te acompaña una persona del museo que va abriendo las estancias y explicando cada espacio, mientras que en el exterior puedes moverte con más libertad.
Los precios de la entrada general son de 15.50€ online y 17.50€ en taquilla, aunque los meses de julio y agosto las entradas sufren un incremento de 18.50€ general y 20.50€ taquilla.
La visita a la casa museo solo se puede hacer con reserva previa, que puedes hacer en la página web de la Fundación Gala-Dalí, donde también podrás ver los horarios en las distintas épocas del año, así como días de apertura y cierre dependiendo de festividades.
Mi recomendación para que no esté tan masificado es elegir la visita o bien a primera hora de la mañana o bien a última, así podrás disfrutar en tranquilidad.
Cómo llegar a la Casa Museo de Salvador Dalí de Portlligat
La forma más sencilla de llegar desde Cadaqués a Portlligat es a pie, sobre todo en verano, ya que aparcar puede generarte más de un quebradero de cabeza. La distancia de Cadaqués a Portlligat es de 1,5 km, lo que significa unos 20 minutos de bonito paseo. El paseo es agradable y nada pesado y verás a bastante gente yendo y viniendo.
Si vas en invierno y quieres ir en coche tardarás aproximadamente 10 minutos en llegar desde Cadaqués. Hay un aparcamiento municipal de pago a escasos 400 metros de la casa museo. También puedes tomar un taxi para llegar con un precio aproximado de 10€ o tomar un pequeño autobús local que conecta Cadaqués con Portlligat aunque su frecuencia es limitada sobre todo en temporada baja. Otra opción rápida, si dispones de ella, es ir en bicicleta.
Y si después de la visita te apetece rematar el día con un baño, tienes varias calas preciosas a un paso: te dejo mis favoritas en las mejores calas de la Costa Brava.
Conclusión
Esta casa conocida como la catedral galáctica, es uno de esos lugares que justifican el viaje por sí solos y que te harán entender por qué Dalí se enamoró de este rincón aislado del mundo.
Un hogar laberíntico similar a un útero materno, lleno de recovecos y objetos sorprendentes cargados de significado en el que el pintor vivía con tranquilidad mezclándose a la vez con la gente del pueblo.
Un lugar en el que imagino a Dalí recibiendo en la piscina a los periodistas, usando la bonita luz del Cap de Creus para pintar a sus modelos, dando paseos en barca por la bahía o tomando su agua mineral con gas favorita Vilajuïga con La Sabana mientras charlan sobre la locura y la genialidad.
Un lugar mágico, apartado del mundo en el que vivir de su arte y disfrutar de las cosas sencillas de la vida, un lugar de una belleza inigualable y con una personalidad extravagante. Sin duda, una de las mejores casas museo de España que puedes visitar, un lugar que me hace sentir nostalgia de un pasado que no he vivido, pero que me hubiera gustado vivir.
Si me preguntas si esta sería una de las casas en las que me gustaría vivir te diré que absolutamente sí.
Cadaqués es una belleza de lugar y Dalí tenía una sensibilidad excepcional, por eso estrecharon lazos y hoy en día no se entiende el uno sin el otro. Así que si vienes a este lugar no puedes perderte esta singular casa, que te cuenta mucho sobre sus ilustres habitantes.
¿Y tú has estado en la casa de Dalí de Cadaqués?
Y como sé que antes de ir os quedan dudas prácticas, os dejo resueltas las preguntas que más me hacéis sobre la visita a la Casa Museo de Dalí.
Preguntas frecuentes sobre la Casa Museo de Dalí
¿Cuánto cuesta la entrada a la Casa Museo de Dalí en Portlligat?
La entrada general cuesta 15,50€ online y 17,50€ en taquilla, y sube a 18,50€ y 20,50€ en julio y agosto. La entrada reducida es de 12€ online y 14€ en taquilla. Si solo quieres visitar el Olivar, sin la casa, el precio es de 8€ online y 6€ la reducida.
¿Cuánto se tarda en visitar la Casa Museo de Dalí?
La visita se organiza en grupos que entran cada 10 minutos desde la apertura, y suele durar entre 45 minutos y una hora. El acceso está permitido hasta 40 minutos antes del cierre, y las salas dejan de visitarse 15 minutos antes de la hora de cierre.
¿Cómo se llega a Portlligat desde Cadaqués?
Lo más sencillo es ir andando: son 1,5 km y unos 20 minutos de paseo por un camino muy agradable entre olivos y muros de pizarra. En coche se tarda unos 10 minutos, aunque aparcar en temporada alta es complicado; hay un aparcamiento municipal de pago a unos 400 metros de la casa. También hay un pequeño bus local y taxis.
¿Qué se puede ver dentro de la Casa Museo de Dalí?
La casa se recorre en tres ámbitos: la planta baja con las estancias privadas, la zona intermedia donde estaba el estudio del pintor y la habitación de las modelos, y la parte superior y exterior con el jardín, el olivar y la piscina. Por el camino verás el oso polar de la entrada, la sala de los pájaros, el dormitorio con el espejo que permitía ver el amanecer desde la cama y la sala oval que Dalí ideó para Gala.
¿Cuándo vivió Salvador Dalí en esta casa?
Dalí compró la primera de las siete casas de pescadores que formarían su hogar a finales de los años veinte, y fue ampliándola con las viviendas contiguas hasta crear una vivienda laberíntica. Vivió allí junto a Gala hasta 1982, año en que ella murió y él se trasladó al Castillo de Púbol, cerrando la casa de un día para otro.
¿Forma parte del Triángulo Daliniano?
Sí. La Casa Museo de Portlligat es una de las tres paradas del llamado Triángulo Daliniano, junto con el Teatro-Museo Dalí de Figueres y el Castillo Gala Dalí de Púbol, los tres lugares que mejor explican la vida y la obra del artista.


